| Llega
Reik con su segundo disco de estudio: Secuencia.
-Renovados, evolucionados, llenos de entusiasmo y
deseos de seguir creciendo, reaparecen Jesús,
Julio y “Bibi”.
-Suenan con “Invierno”, su sencillo, luego
de haber pegado fuerte con su álbum debut,
Reik, y de haber acrecentado el golpe con Sesión
Metropolitana, grabado en vivo.
Pudo haber
sido el número 2, o el II, o el segundo o simplemente,
el siguiente. Pudo ser la consecuencia de un capricho
o de una obligación. Pudo ser lo que no entró
en el número uno. Y sí, iba a ser el
2, pero no, es
“Secuencia”.
Así es: la secuencia de Reik, su primer disco,
y la consecuencia de lo que vivieron en los dos últimos
años está en este, su segundo disco
de estudio. La tercia pop está de vuelta luego
de lanzarse al panorama auditivo de México
y todo el mercado de habla hispana como una de las
promesas jóvenes del País que llegó
en paquete ¡y qué paquete!.
Es el paquete
con envoltorio que tiene como remitente a Reik. Un
inigualable paquete que incluye a Jesús en
la voz principal, a Julio en la guitarra acústica
y a “Bibi” en la lira eléctrica.
Porque como ellos podrá haber uno o dos, pero
¿tres? ¿en conjunto? Ni pensarlo.
“Pensamos
en ponerle al disco el título de alguna de
las canciones, lo pensamos mucho, pero no encontramos
ningún título que englobara lo que quisimos
hacer con todo el álbum. Iba a ser 2, así,
pero no. Por eso nos decidimos por “Secuencia”,
va como en la onda del primero, pero más avanzado,
es la secuencia del primero, la continuación
obligada, la evolución”, especifica Julio,
el menor de los tres bajacalifornianos.
Con su
primera entrega de estudio, homónima, los chicos
de Mexicali llegaron inexpertos y ansiosos de reconocimiento
al complicado e impredecible mundillo del espectáculo.
Sorprendieron y se sorprendieron ellos mismos. Gustaron
con “Noviembre Sin Ti” y “Qué
Vida la Mía”. Enloquecieron con “Yo
Quisiera” y emocionaron con “Niña”.
“Con
cada nuevo proyecto es lógico que haya un poco
de incertidumbre. No pensamos ni por un momento: ‘hay
que hacer esto, o aquello, para complacer a alguien’.
Tuvimos toda la libertad para hacer un disco de Reik,
no de otras personas. Y así quedó. No
trabajamos, los disfrutamos. Nos dimos tiempo para
nosotros, para analizar las canciones, para pulirlas,
para trabajarlas, para hacerlas más nuestras
cada vez que las interpretábamos”, platica
“Bibi”.
Antes de
“Secuencia” presentaron la producción
discográfica en vivo “Sesión Metropolitana”,
que fue un puente entre la primera y ésta.
La reafirmación de su éxito. El termómetro
de respuesta en directo con sus hacedoras o hacedores:
los fans.
Después
se internaron voluntariamente en el Signature Sound
Studio, con su ahora productor de cabecera, Kiko Cibrián.
Él
ya les había tomado la medida desde su anterior
producción. Los conoció y los entendió,
quedaron en la misma frecuencia.
Ellos se
sintieron cómodos, seguros y protegidos. Hicieron
extensiva su confianza hacia él y pusieron
el aprendizaje, los sueños vividos, las diversiones
y los descalabros en sus manos. Trabajaron en letras,
canciones, ritmos, melodías. Transportaron
sus pasadas experiencias a las consolas y al micrófono
“Kiko ya le sabe a lo que le tiramos. Nos conoce
muy bien. Con él es como cuando encuentras
a un estilista que le pides un corte de pelo y siempre
le atina a lo que pides, a lo que tienes en mente,
a tu idea primaria. Es un amigo, un guía, un
productor. Todo”, apunta Julio.
Así,
invariablemente, añade Jesús, se sumergieron
en el rock en español, en el pop clásico
y en su inevitable predilección por el rock
pop y alternativo en inglés que siempre les
ha entusiasmado. Y que obligada o inconscientemente,
les dio una influencia, un norte, de lo que hicieron
musicalmente.
“Mejoramos,
crecimos. Nos fuimos hacia adelante y hacia arriba.
Kiko nunca nos regañó, sólo nos
orientó. Nos dijo cómo mejoraríamos.
Y con las guitarras, el canto, nos dimos cuenta que
progresamos, que no nos quedamos atrás o estancados”,
señala el cantante de la tercia pop.
Grabaron
“Invierno”, el corte promocional de “Secuencia”.
Y ya es por demás escuchado, tarareado y apoyado
por los fans y los amantes del pop depurado y estilizado.
Sin embargo,
ésa rola es sólo la entrada a las estaciones,
a los parajes nuevos de Reik. Tiene “Llegó
el Amor”, que escribió Noel, de Sin Bandera;
también muestra “Sin Conocerte, de Juan
Carlos Pérez Soto; presenta “Me Duele
Amarte”, de Taira Lennox y Daniel Cruz; ofrece,
sin duda, detalles emotivos: la inspiración
de Julio como coescritor de “Vivo en Sueños”,
“¿De Qué Sirve?” y “Sin
Ti”.
“Ahora
que escuchamos el disco creo que nos sentimos muy
complacidos. Reescuchamos las canciones, nos las aprendemos,
trabajamos en ellas. Es una colección de canciones
muy natural, muy expresiva, muy nuestra”, describe
Julio.
Y los tres
coinciden en que lo más notorio para su público
en cuanto a su crecimiento profesional será
en las letras que interpretan.
“No
es que nos hayamos vuelto más complicados,
simplemente, las letras ya no son tan directas, tan
sencillas, son, por decirlo de alguna manera, más
metafóricas, tienen más vueltas, más
aristas, más expresiones adentro, no son tan
abiertas. Creo que nos gustó mucho porque así
dejamos un poco más a la curiosidad”,
cuenta Gilberto, o “Bibi”, el mayor del
trío.
Cada uno
tiene su predilecta, cada uno suspira más con
alguna de las nuevas rolas, cuando la ponen en el
Ipod para repasarla. Cada uno domina alguna de ellas
más que otra. Cada uno le pone su sentimiento
y su sabor a cada canción, sin embargo, la
que sorprenderá, aseguran, es “Sin Conocerte”.
“Es
una canción muy distinta a lo que ya conocían
de nosotros. Es muy sexy. Tiene un ritmo muy contagioso,
tanto en la letra como en la música se nota
lo sensual. Te lleva al ambiente del antro, en general
es muy pegajosa, misteriosa, en la onda de un soundtrack
del Agente 007. Es romántica, cachondona, onda
Soda Stereo, nada predecible, a mí me gusta
mucho”, agrega “Bibi”.
Para rematar,
dice el de la guitarra eléctrica, que hasta
su papá, cuando escuchó el disco completo,
le comentó que le parecía la mejor composición
de todas, así que tú dirás cuando
la escuches ¿qué opinas?
Más
‘reiks’ que suenan, que se quedan
Ya son un par de años, y un poco más,
desde que Reik se empezó a hacer un espacio
en el pop satelital del país, y luego de Latinoamérica
y Estados Unidos. Ya son bastantes meses en los que
le explicaron al público lo que es un ‘Reik’:
la forma prosódica de definir el rasgueo de
una guitarra o la forma fonética de referirse
a tres noveles músicos talentosos y ambiciosos.
Julio es
el parlanchín, de actitud chispeante y más
sociable. Es conversador por naturaleza y el más
directo. Jesús es más apacible, dominante,
retador. Le gusta tener el control y pone atención
sólo en sus intereses. “Bibi” es
el más callado, analítico e introvertido.
No pasa desapercibido porque es el más observador.
Inconscientemente hace que su interlocutor distinga
cuando charla por obligación, por cortesía
o por mero gusto.
“Crecimos
mucho como músicos, sólo que si hablamos
de un aspecto general, creo que crecimos mucho más
como personas luego de darnos a conocer”, dice
Jesús. “Aparecimos como Reik ante el
público y salimos de nuestras casas, de nuestro
mundo. Creo que se pinchó la burbuja en la
que vivíamos, nos salimos de esa burbuja en
la que estuvimos en nuestra ciudad, con nuestros amigos,
nuestra familia y ahí estábamos.
Vimos un
mundo muy diferente, nos venimos a vivir a la Ciudad
de México, nos dimos cuenta que había
muchas maneras de vivir la vida y de ganársela.
Que hay tanta gente, tantos puntos de vista, tan distintos,
que no nos los imaginábamos. Entramos al mundo
real”.
Cada uno
de ellos sabe lo que tiene que decir, cómo
y cuándo. A Julio le entusiasma describir su
entorno y sus placeres. A Jesús, su círculo
de seres queridos y sus reflexiones cotidianas. A
“Bibi” sus perspectivas de vida y sus
percepciones musicales.
“Hasta
ahora no hemos encontrado a nadie que digamos: ‘no
lo quiero volver a ver en la vida’. Yo pienso
que se nos fue la inocencia, la ingenuidad, al entrar
en esto. Hubo mucha gente al principio que nos quiso
ver la cara, y nos la vieron, con negocios, con el
signo de pesos, pero ya pasó, ahora nos sentimos
más firmes”, precisa el guitarrista y
más pequeño de la banda.
Los tres
son uno mismo, como los tres mosqueteros: uno para
todos, todos para Reik, en Secuencia y por consecuencia.
Los
‘Reik’ más de cerca Gilberto “Bibi”
Marín
-Nació en Mexicali, Baja California el 26 de
enero de 1983
-Inició sus estudios de arquitectura en la
Universidad Autónoma de Baja California, pero
no terminó.
-Le gusta ir al cine, visitar restaurantes nuevos
y turistear en cualquier sitio interesante.
-Entre su música predilecta ubica Radiohead,
Incubus, Brazilian Girls, Café Tacaba, Kinky,
Zoé y The Mars Volta.
Julio Ramírez
Eguía.
-Vino al mundo el 21 de diciembre de 1987 en Mexicali,
Baja California.
-Estudio hasta la preparatoria en el Tec de Monterrey,
campus Guadalajara.
-Disfruta mucho de ir a comer o a cenar con sus amigos,
ir al cine, jugar básquetbol, futbol y las
actividades en la nieve.
-Su música predilecta es la que tocan Keane,
The Afters, Coldplay, The Beatles y John Mayer.
Jesús
Alberto Navarro Rojas
-También es originario de Mexicali, ciudad
a la que lo llevó la cigüeña el
9 de julio de 1986.
-Dejó truncos sus estudios de la prepa en el
Cetis de Mexicali por la cantada.
-Es fanático de las fiestas, le apasionan las
novelas, especialmente las de John Grisham y salir
con sus amigos a donde sea.
-Prefiere la música de Robbie Williams, Justin
Timberlake, The Black Eyed Peas, John Mayer y Keane.
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